Secuestro en las Pirámides - Egipto

Parte de la destreza del viajero es no caer en las trampas para turistas, pero no siempre pasa y muchas veces se aprende con el error. Posiblemente alguno habrá ya escuchado que en las inmediaciones de las Pirámides en Giza hay una interesante oferta para llevarte a dar una vuelta en camello o en carro. Es fácil subir...pero no bajar... en realidad es “costoso”, si no les das dinero te llevan hacia el desierto.

Los europeos normalmente se desesperan y con sus euros “complican el mercado”... Llegamos esa mañana a las Pirámides no muy lúcidos y un poco “lentos” como consecuencia de la intoxicación masiva del día anterior y el cansancio normal del viaje. Bajamos de la camioneta con la ansiedad propia que genera ese místico lugar y en “estricto desorden”. Recuerdo haber avanzado con Tomás colgado en el pecho sin mirar más que hacia las majestuosas Pirámides y que en un momento el chofer me alcanza para decirme que no hagamos caso de las ofertas de los lugareños. Mientras me decía esto, sobre su hombro a lo lejos, veo a Sofía y Sabrina subiendo a un camello. Les grito, hago señas, pero no me escuchan. La situación ya estaba, no quedaba otra que manejarla y de ser posible, aprovecharla...Saco la cámara y empiezo a sacar fotos mientras avanzo. Llego cerca y me empieza a hacer señas inconfundibles de que quería dinero para bajarlas. Mientras sigo sacando fotos saco unas libras egipcias para evitar mayores conflictos pero este señor quería euros (no nos juega muy a favor el ser casi todos rubios, nadie nos cree que somos latinos sin dinero). Paso la cámara a Alejandra y le digo, tranquila, no va pasar nada vos seguí sacando fotos. Empiezo a hacer lo que a veces funciona en estos casos... a gesticular con los brazos y a gritar señalando las nenas (ellas hasta ahí, ni idea, chochas con el paseo...) se arma un alboroto y se empiezan a acercar los guardias. Hay una linda secuencia de fotos donde al galope viene un guardia a camello y cuando lo ve este buen hombre finalmente baja las nenas.

Terminamos la escena sacándonos una linda foto con los “liberadores” que nos salió bastante cara, ya que ellos también nos exigieron una propina... Esta vez, AK47 por medio, gentil y gustosamente se la dimos... por lo menos aceptaban Libras Egipcias...

Pequeño album viajero 1995-2014

Nombre
E-mail
Comentario