EL UNIVERSO, LA REALIDAD y LOS 4 PILARES.

Sin duda fue un viaje que se tornó diferente. Cual juego de palabras, me imagino al universo diciendo: "Tanto decís que vas a explorar las maravillosas diferencias. Bien, tendrás una travesia diferente..." y cumplió.

"Y los Dioses nos pusieron a prueba" es el título de uno de los relatos sobre nuestra primera incursión en África, pero oriental, ya hace unos años atrás. Relato que basa su título en otro montón de peripecias vividas, y, cuando uno no le encuentra explicación a los sucesos, que mejor que endosarselo a los Dioses, que del otro lado del continente, en este viaje por el oeste africano tomaron el nombre de "Universo", a quien osé invocar antes de partir y se tomo su rol en serio.

Mi estructurada mente de ingeniero salía una vez más con todos sus preparativos completos: el viejo ritual de preparación y equipamiento, el check list punto por punto... Me imagino al Universo con forma humana, invisible, luminoso, sentado a mi lado mirando de reojo mi planificación y palmeándome la espalda.

- "Siempre he decidido yo, querido Eduardo, pero es hora que te des cuenta... Sera mi plan, no el tuyo."

Solo imaginando todo lo que realmente podía habernos sucedido, es que uno se da cuenta que siempre estuvimos protegidos. El mal menor, como dice una querida amiga.

Todos los sinsabores, hoy tienen un gusto dulce y no solo en mi, en todos y en especial Alejandra, la que más sufrió las penurias, pero que a la distancia logró apreciar toda su riqueza. La palabra riqueza aparentemente desentona con la realidad en la que nos sumergimos, pero me refiero a otro tipo de riqueza, la que genera un crecimiento interno, un despertar de nuestra conciencia.

El universo no sólo nos mostró la vida real y actual de esa parte del mundo, nos "regaló" ser fugazmente parte de ella. Hay cosas que te pueden contar, verás imágenes, filmaciones, pero sólo con vivirlas lográs percibir una parte de esa realidad. Sumamente diferente, para nuestros parámetros nada deseable, e inadmisible cuando necesidades tan básicas son inexistentes.

¿Por que sólo podemos percibir una parte? Porque vamos solo de paso. Es como emocionarnos y lagrimear en una pelicula, de esas que tocan nuestra sensibilidad, pero mas allá de su recuerdo, la emoción pasará al encenderse las luces. Para ellos, esa realidad se mantendrá día tras día.

Pero en esa cruda realidad, como paradoja, hay alegria y felicidad envidiables, donde solo el hecho de comer y vivir ya son motivos de festejo. Hay dignidad a base de esfuerzo y trabajo. Hay esperanza y fortaleza.

Cuesta entender. No tenemos idea de cuan débiles nos han vuelto nuestras occidentales comodidades. No tenemos idea de cuánto tenemos para agradecer.
El universo también me regaló algo personal: ver que la siembra habia caido en tierra fértil. Que más allá de todas las características típicas de cualquier familia común, en el caos también emergieron el temple y los valores.

Fueron los cuatro hermanos los pilares de este viaje. No sólo se aguantaron todo, sino que le pusieron humor a los momentos más difíciles. No hubo una sola queja. Si montones de bromas y algunas burlas al alicaido comandante, que no le salía ni una bien. Todo el tiempo aportaron contención y alegría, como también reprimendas y directivas. Ya no son niños.

Cómo disfruto esa comunión que genera la lejanía y la aventura. El dejar atrás las rutinas y las interferencias normales de la vida. El tenernos el uno para el otro, disfrutando o a veces enfrentando lo que proponga el desafiante día de hoy y expectantes del misterioso día de mañana.

Tal vez este si haya sido ultimo viaje todos juntos. No lo se, creo que nunca perderé la esperanza de volver a extender la historia, de volver a partir los seis, pero mejor se lo dejo a quien la tiene mas clara. Se lo dejo al universo.


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