LEJANA ESCUELITA

Con todos los traspiés mecánicos y fronterizos, forzar la marcha hasta Kandy fue una decisión osada, o inconsciente (tal vez por desconocer las reales dimensiones) pero por suerte, acertada. No nos habría hecho bien faltar a nuestro compromiso.
Ya anochecía cuando nos levantaron de la ruta y quedo allí, ya en forma definitiva, nuestro "mejor" vehículo. Viajamos de noche, transpirados, apretados, llenos de tierra y reaprovisionando gasolina es los puestos callejeros a lo largo de la ruta hacia el punto más lejano de nuestro viaje por el Golfo de Guinea: Norte de Benin cerca de las fronteras con Niger y Nigeria.
La llegada tan tarde postergó el encuentro de familias, pero cenamos la comida africana que preparó la esposa de Assou Cosme, y fue en la mañana que visitamos su casa, antes que partieran a la escuela. Para los pequeños fue el primer encuentro con pálidos visitantes, esos que trajo su papa a casa, hablando una lengua distinta.
El director, ataviado de azul, estaba tan visiblemente contento que no podía disimularlo. Parecía que llegó una delegación de la ONU y no una simple familia, con solo algunos humildes regalitos pero traidos con evidente cariño desde el otro lado del mundo. Juntó a sus profesores y dio todo un discurso, hasta llamó al ente del gobierno. Recorrimos las instalaciones, interactuamos en un par de clases y nos querían invitar a almorzar, pero nuestro incierto futuro, carencia de vehículo y necesidad de tramitar una visa de extensión no recomendaba quedarnos, e hicimos bien en seguir. Fue otro largo y tortuoso viaje de mas de 9 horas, que no viene al caso en este momento. Lo importante es que libros y juegos para la clase de español llegaron a destino, como así algunas otras contribuciones para la escuelita de Cosme, el profesor de español, nuestro guía, y amigo.
Entre los libros quedó también allí, en la lejana Kandy, "Guardianes de sueños". Fue un momento especial porque el director, hasta no ver las fotos, no terminaba de entender que era nuestra historia de vida y que esos ya no niños que tenía en su colegio esa mañana, eran los mismos de las fotos, años atrás en alguna otra remota parte de este maravilloso mundo. @ Kandi, Benin


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